El Real Madrid, que no ganaba el título desde el 2020, vuelve a ocupar el trono de campeón de la Copa del Rey. Los blancos fueron mejores en la segunda mitad de forma inapelable con un ataque imparable y con una defensa que tuvo un factor importante. Si Chus Mateo se quejaba al descanso de los problemas que habían tenido en el 1×1 atrás pues Laprovittola y Jokubaitis atacaron a Llull y Sergio Rodríguez pues en la segunda mitad éstos no jugaron ni tampoco Rudy, cuya presencia en pista en el segundo cuarto había sido dañina para el Madrid. Campazzo y Musa ya no descansaron, 19 minutos Yabuselele, 17 Deck, Tavares y Poirier se repartieron el puesto de ‘cinco’ para dominar en la pintura… y el Barça se fue quedando sin fuerzas. En el último cuarto también se quedó sin ideas y lamentando sus fallos en tiros libres (7 de 13) y en el tiro de tres (2 de 10 en la segunda mitad). Campazzo fue elegido MVP aunque seguramente lo hubiera merecido tanto o más Poirier, el mejor de la final con 32 de valoración tras serlo en la semifinal con 22.
El toma y daca de la primera mitad fue de mucha calidad, con alternativas en el marcador, pequeñas ventajas de unos y otros, muchos jugadores apareciendo y teniendo su minuto de gloria… Al descanso un 43-45 por un triple sobre la bocina de Kalinic que hubo de ser revisado de lo justo que salió la pelota de sus manos.
El Barça había intentado sorprender de inicio con un quinteto muy alto con Kalinic de dos y Jabari Parker de tres. Le funcionó mejor en defensa que en ataque porque los cambios en defensa permitían tener siempre a jugadores de más de dos metros frente a Tavares, el juego de Deck cerca del aro o las penetraciones de Musa.

Pero fue Laprovittola el que desatascó a su equipo saliendo del banquillo con dos triples para empatar a 17 en el minuto 9. El argentino abrió paso así a los mejores minutos del Barça. Llegaron a tener cinco puntos de ventaja en el segundo cuarto pero Hezonja, que no pisó la pista hasta el minuto 13 extrañamente, hizo rápidamente 12 puntos y Poirier 7 para voltear el marcador y dejar a los blancos unos minutos por delante (41-38, min. 19).
La segunda parte fue igual de espectacular, de un 43-47 a un 51-49, a un 53-56 con unos grandes minutos de Vesely, a un 58-56 ya en el minuto 27. Los ataques estaban menos fluidos (0 de 5 en intentos de tres el Barça en el tercer cuarto), bajaban los porcentajes pero el Madrid sobrevivía mejor, eso sí, jugando los de Chus Mateo sin rotaciones, diez minutos su quinteto en pista excepto Tavares, siete. La defensa de Deck y Campazzo estaba empezando a notarse, sobre Satoransky y Laprovittola, algo que sorprendió y funcionó muy bien.
El último periodo empezó con un 66-63 y tres triples en menos de dos minutos y medio, dos de Yabusele y uno de Deck, parecieron reventar al Barcelona (77-68). La ventaja ya fue estable (81-73, min. 36). Con el 81-77 los de Grimau perdieron su última opción por culpa de Poirier, que primero palmeó un tiro libre fallado por Yabusele y luego una bandeja de Campazzo (86-77, min. 38). Sin tiro de tres el Barça, cansadas sus piezas importantes y ya sin poder imponer su defensa, la victoria madridista fue clara después de 35 minutos de igualdad.
| Por cuartos | 1 | 2 | 3 | 4 |
|---|---|---|---|---|
| REAL MADRID | 19 | 24 | 23 | 30 |
| BARCELONA | 19 | 26 | 28 | 22 |

























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