La tensión vivida durante el partido estalló al acabar el mismo. El presidente del Panathinaikos, Giannakopoulos, se encaró con aficionados del Valencia Basket, hizo gestos, se acercó a la mesa de anotadores y los increpó…, algunos miembros del cuerpo técnico también y algún jugador del club griego asimismo se encararon con los rivales, singularmente reaccionó uno no convocado como Isaac Nogués.
En la sala de prensa, Ergin Ataman indicó que «había policías enfrente de nuestro vestuario para detener a nuestro presidente, miembros del staff y a nuestro responsable deportivo. Es algo que no he visto nunca en treinta años como entrenador «.
Por su parte, Pedro Martínez quiso felicitar al rival tras ganarles y disculpó a los jugadores que celebraron en la pista e hicieron gestos.
Pero criticó duramente a Giannakopoulos, del que recordó que es reincidente en cuanto a polémicas de todo tipo y sanciones y multas recibidas. «Su presidente es un impresentable. No puede ser que la Euroliga, que es muy seria, permita que personajes como este que va contra los valores del deporte, de un deporte tan chulo, y crea mal ambiente… que el tío baje a la mesa de anotadores y quiere condicionar».
A su vez, el club emitió una queja oficial: «Valencia Basket condena la actitud del Presidente de Panathinaikos, Dimitris Giannakopoulos, que rebasó cualquier límite durante el partido acercándose a la mesa con una actitud deplorable, tratando de influenciar e increpar a los árbitros, tal y como refleja el acta del partido, negándose además a acatar las indicaciones de los cuerpos de seguridad y generando una tensión injustificable, motivos por los que además la Policía le ha abierto un acta, así como a algunos miembros más de su expedición».






















