El Obradoiro ha ascendido a la Acb de forma directa como líder de la fase regular de la Primera Feb. Han sido dos temporadas en la segunda categoría pero ahora regresan a la primera con el apoyo de su masa social y la necesidad de reconstruir la plantilla para competir bien en la Acb. Diego Epifanio, conocido como Epi, fue pieza clave en este éxito y es el cuarto ascenso que protagoniza ya el entrenador burgalés, que nos cuenta en esta entrevista cómo están trabajando estas semanas.
-¿Cómo estás viviendo estos días posteriores al ascenso?
Son días de alegría, de alboroto, de ilusión entre los aficionados y para el club y ahora llega un poco esa fase de transición porque toca analizar cosas, tomar algunas decisiones sobre la plantilla, preguntar por jugadores, conocer nombres que un club como el nuestro pueda pagar… También va a tocar ese momento difícil de tener que comunicar a algunos jugadores que, aun pensando que tienen nivel físico y de calidad, no encajan en el proyecto tras el ascenso. Para mí es de los más duro de este mundo, junto con las lesiones. Ya hemos hablado con ellos y ahora Héctor Galán, como responsable deportivo, también tiene que tener algunas charlas individuales. Es la realidad, todos no pueden seguir. Es siempre doloroso, porque al final hay pequeños detalles que hacen que determinen si sigue alguno o pensamos que debemos buscar otro jugador. Pero somos todos profesionales, igual que cuando un entrenador o jugador decide no renovar y hay que entenderlo.
-Supongo que estáis en periodo de cerrar el presupuesto para poder saber a partir de ahí con qué dinero salís al mercado.
Sí, es una tarea del club donde la parte deportiva estamos a la espera. Es un poco pronto seguramente para conocer el presupuesto y por eso estamos intentando avanzar en la otra parte, en la de concretar jugadores que siguen y comunicar a algunos que no continúan.
-Tenéis cinco jugadores con contrato, Barrueta, Barcello, Dos Anjos, Quintela y Olle Lundqvist, pero también interés en que sigan algunos más que terminan vinculación, caso de Brito.
Sí, aunque no será posible que continúen todos. Estamos en eso, analizando perfiles, buscando cómo vamos a jugar y concretar las características de los jugadores que se adapten a nuestra filosofía. Con eso y con el presupuesto ya podemos avanzar más. La sensación es de que, por los que hemos preguntado, el mercado está caro. Seguramente dentro de un mes haya otros precios en algunos, pero también otros que nos encajaban habrán firmado en algún equipo. Haremos apuestas por jugadores de Primera Feb, otras por jugadores que vengan de fuera y no conozcan la liga española… Es el riesgo, tenemos que asumirlo, ver también cómo se adaptan algunos que tenían un rol para buscar el ascenso y quizá ahora tengan otro. Algunos se adaptan bien al cambio de categoría, otros sufre más y es normal que sus números puedan bajar de una liga a otra. El mantener una columna vertebral es algo que suele gustarnos a los entrenadores, por cosas también como normas internas, roles, una filosofía como grupo que se construye en el día a día… Pero tienes que saber que la táctica en la Primera Feb o en la ACB es distinta, el arbitraje es distinto, el spacing en ataque es distinto y entonces tenemos que construir la plantilla sabiendo todo esto y que no podemos quedarnos con todos los del ascenso aunque muchos se lo merezcan.
-El Obradoiro ya estuvo muchos años en la ACB y ya sabe que un presupuesto bajo implica sufrir luego por la permanencia. Pero es vuestra realidad y la de otros cinco o seis clubs más.
Sí, conocemos nuestra realidad. Pero también sabemos que es un club que va con la máxima ilusión, que teníamos 6.000 personas en la grada aun estando en la segunda categoría, habrá que ser conscientes de la realidad económica y deportiva, que es algo que sin duda te influye. Pero también hemos visto descender hace unos días al Gran Canaria pese a tener más de diez millones de presupuesto, el doble que otros equipos que se han salvado. Al final tienes que competir bien con lo que tienes, como hizo en su día el Obradoiro en su etapa en la ACB y como vemos a otros equipos de bajo presupuesto hacerlo cada año. Y en los playoffs ya lo estamos viendo cómo han caído dos equipos de la Euroliga contra equipos de presupuesto mucho más bajo.
-¿Cómo has vivido una temporada de emociones fuertes? Empezasteis con dos derrotas, una lesión grave de Goran Huskic, el Leyma Coruña muy fuerte…, era un momento para entrar en pánico.
Bueno, fue un octubre muy difícil. Quizá nosotros en el staff no pero en el club y entre la afición pues quizá sí hubo más nerviosismo y preocupación, no creo que pánico. Pero nos recompusimos bien. Hicimos una incorporación, fuimos ganando solidez como equipo, es importante confiar en tu plantilla y conocer la categoría, cuidar los detalles. Eso nos ayudó. Ganar en la quinta jornada sobre la bocina en la pista del Estudiantes nos hizo crecer, estaba claro que el equipo era competitivo y que necesitaba tiempo. Además, yo conocía a Barcello, a Barrueta, a varios jugadores que ya había tenido, y luego Westermann ha sido un referente dentro y fuera, un jugador que nos ha dado mucho con su tranquilidad y experiencia.
-Al final el derbi contra el Leyma a falta de pocas jornadas fue vital para vosotros y os permite pasarles por el basketaverage.
Es que si hubieran ganado ellos ese día habrían subido seguramente. Así que sí, ganar ese día fue clave. Pero no sólo, es que a los ochos equipos que han jugado el playoff de ascenso les hemos ganado dos veces excepto al Menorca. Por eso creo que hemos merecido el primer puesto, es que en los duelos directos con los de arriba hemos sido muy fiables.
-¿Te consideras un especialista después de cuatro ascensos en cuatro equipos distintos?
Pues no, no. No voy a engañar a nadie, es una liga que conozco. Llevo muchos años, ascendí como ayudante, luego como primer entrenador han sido cuatro ascensos. Está claro que sé cómo hay que jugarla. Pero también necesitan un componente de suerte, de tener buenas plantillas, no vale sólo con mi experiencia.
-¿Cómo se consigue el sonar tranquilo, convincente para que todo el mundo confíe y no estallen los nervios si hay derrotas o el ascenso parece difícil a mitad temporada como os pasó en algunos momentos?
Quizá tendrían que contestarte mejor los responsables del club. El presidente, el director deportivo, la plantilla… cómo fui construyendo con ellos lo que es un equipo e ir trabajando día a día, semana a semana para ir creciendo y hacia el objetivo que tengo. Sí creo que mi experiencia en esta liga y mi currículum podían ayudar a transmitir tranquilidad. Yo sé que esta liga es larga y dura y todo el mundo pasa por algún momento malo, en nuestro caso fue al inicio de la temporada como hemos comentado. Pero luego tuvieron lesiones o derrotas inesperadas otros, es la realidad. Un entrenador más joven o con menos experiencia en estas situaciones quizá no hubiera podido trabajar con la tranquilidad que tuve yo, ahí sí creo que mi trayectoria me ayudaba para transmitir tranquilidad.
-¿Hay una fórmula para lograr tantos ascensos, es decir, a la hora de fichar jugadores, de mezclar veteranos y otros más jóvenes?
Hay que mirarlo todo aunque a veces más que ser un veterano ayuda más el conocer bien cómo es esta liga. Es una competición donde el nivel de contactos es distinto, la lectura de espacios, también, en la Acb el nivel táctico es altísimo pero con grandes jugadores que ejecutan muy bien. En la Primera Feb hay menos espacios, más problemas para los tiradores, se colapsa más, es una liga diferente que hay que conocer. Hay que saber que vas a canchas pequeñas y no a pabellones gigantes con el público más alejado, ante equipos que fuera bajan de rendimiento pero que en su pabellón son complicados, que a nivel táctico hacen cosas que otros equipos no se plantean, cómo se zonea, cómo hay que defender… Incluso los arbitrajes no tienen nada que ver con la Acb. Conocer todo esto ayuda mucho a los jugadores, los que nunca han jugado la Primera Feb, sobre todo los extranjeros, sufren mucho en esta adaptación.
-¿Tienes la espina clavada de no haber podido consolidarte en la ACB?
No lo veo como una espina, es mi ilusión. Me considero entrenador por encima de todo sin pensar en la categoría. Creo que nuestra realidad es estar donde te quieren, donde pueden ayudar a un proyecto. Es una realidad, he trabajado sobre todo en la Primera Feb y he logrado cuatro ascensos aunque también sé, y no es falsa modestia, que he trabajado en buenos proyectos. Tanto en Burgos como en A Coruña como en el Breogán y ahora en el Obradoiro. Sobre todo cuando salí de Burgos, allí no éramos el favorito pero ascendimos. En el Breogán sí éramos favoritos al ascenso esa temporada y cumplimos. En A Coruña no teníamos el mayor presupuesto pero fue un gran año. Y esta temporada Estudiantes y nosotros teníamos el cartel de favoritos por el presupuesto más que el Leyma Coruña. Pero ha sido una temporada muy dura porque el Leyma ha estado primero treinta jornadas y jugando muy bien. Y desde luego sé que el ascenso se consigue teniendo muy buenos jugadores, si no es complicado. Un proyecto económico bueno y un club bien llevado hacen que tengas buenos jugadores y eso luego hace la tarea algo más sencilla para el entrenador, como es mi caso.
-¿Tenéis claro ya qué tipo de jugador queréis fichar para competir en la ACB, si buscar algo similar, gente que sabe sufrir para la permanencia, que conozca bien la liga o hay espacios para hacer apuestas con jugadores que vengan de fuera?
Pues esa es la valoración que estamos haciendo estos días, habrá unos cuantos que sigan de la actual plantilla. Por ejemplo, tenemos algunos que conocen la Acb y que saben lo que es estar en equipos de la zona baja y los tenemos con contrato, caso de Sergi Quintela y Felipe dos Anjos. Que tenemos que traer jugadores que conozcan la Acb es claro, y que tengan un rol importante y se adapten a nuestra filosofía de trabajo, a nuestro día a día. Habrá que hacer alguna apuesta más desconocida, también traer a gente joven con mucha hambre que venga a hacerse un nombre en esta liga… Los perfiles que buscamos los conocemos, ahora hay que ver jugadores concretos que encajan en cada uno y cuál se puede fichar porque alguno se irá a otro equipo o se nos escapará por precio.
-El año que viviste con Leyma Coruña supongo que fue un buen aprendizaje, cada vez se anota más en la Acb, se juega más rápido, hay unos físicos tremendos…
Teníamos puntos, anotábamos mucho, pero sufrimos a nivel físico y defensivo. No es fácil dar con jugadores que rindan bien en los dos lados de la cancha. O conseguir que alguien que es brillante en ataque entienda que atrás también tiene que aportar. Hay que aguantar un ritmo de juego alto del rival y de defender aguantando segundos, rotaciones, en el pick n’roll… Yo como entrenador, este año podía tener muchos jugadores para jugar entre 18 y 22 minutos porque todos ofrecían un rendimiento alto. En la Acb el rol de algunos no podrá ser de tantos minutos seguramente. En los grandes equipos puedes tener diez jugadores que te sostengan, en los de menos presupuesto es más difícil tener ese equilibrio.

























«Pues no, no. No voy a engañar a nadie, es una liga que conozco. Llevo muchos años, ascendí como ayudante, luego como primer entrenador han sido cuatro ascensos. Está claro que sé cómo hay que jugarla. Pero también necesitan un componente de suerte, de tener buenas plantillas, no vale sólo con mi experiencia.»
Que buena respuesta esta, me gusta mucho la manera de pensar de Epifanio. Enhorabuena poe la entrevista Javier, muy interesante.