El Barcelona espanta fantasmas con una clara victoria ante un Baskonia sin mordiente (89-68)

0

El equipo eliminado de la Final Four jugó con más hambre que el clasificado. Sea porque jugaba en casa, porque han conseguido olvidar rápido el batacazo europeo o simplemente por el mal día de su rival, el caso es que el Barcelona fue muy superior. De principio a fin, hasta derrotar por 89-68 al Laboral Kutxa. No se vio nunca al equipo vitoriano ni centrado ni con el cuchillo entre los dientes.

Era un partido peligroso por ese cercano recuerdo del partido de Krasnodar, por la buena temporada del Laboral Kutxa, porque el liderato podía peligrar con una posible derrota… El Barça estuvo sólido y espantó fantasmas. Los lamentables porcentajes de tiro de su rival (apenas 22 canastas en 71 lanzamientos) le ayudaron, claro está, y no cabe decir que fueran básicamente por una excelente defensa de los blalugrana.

El conjunto baskonista lo fallaba todo al principio y el primer cuarto acabó con 17-6. El 2 de 20 en tiros de campo de los visitantes resume bien su profundo desacierto. Se pusieron a 8 durante unos instantes los de Perasovic en el segundo cuarto, pero enseguida volvieron a estar 12 arriba los azulgrana y, finalmente, se llegó al descanso con un 37-30.

Teniendo en cuenta el 2 de 10 en triples y el 6 de 23 en tiros de dos, iban bien librados los visitantes. Pero un 7-0 de inicio en el segundo tiempo dio la máxima renta al Barça. La ventaja se consolidó (61-46, min. 29) y no hubo ni atisbo de reacción baskonista para ver un final algo igualado (72-55, min. 34).

Anuncios

89 – Barcelona Lassa (17+20+27+25): Satoransky (16), Navarro (8), Abrines (10), Doellman (9), Tomic (11) -cinco inicial-, Ribas (5), Lawal (7), Vezenkov (-), Samuels (14), Oleson (3), Arroyo (2) y Perperoglou.

68 – Laboral Kutxa (6+24+20+18): Adams (13), Hanga (-), Tillie (6), Bertans (6), Planinic (-) -cinco inicial-, James (13), Diop (-), Bourousis (18), Diop (10) y Corbacho (-).

Anuncios