Este sábado a las 21.30h, nuevo derbi catalán, el clásico Barça-Joventut. Esta vez en la Supercopa de Sevilla después de verse las caras el pasado miércoles en la final de la Lliga Catalana y en semifinales de la ACB el pasado junio.
Con los internacionales recién llegados a los diferentes equipos, Jasikevicius se mostró enfadado en la previa de este primer título de la temporada por el calendario y el poco tiempo de pretemporada y de preparación de los equipos.
Preguntado si les viene bien volver a jugar contra la Penya, el técnico azulgrana respondió: «Depende. No podemos controlar el calendario. Hay que aprender de lo que hicimos bien y mal, sin esto no se gana. Lo primero es la mentalidad, todo empieza de cero. Es un nuevo título y hay que olvidar lo de Tarragona».
Tras descansar el jueves y entrenar y viajar el viernes, Jasikevicius fue claro: «Ya hemos hablado muchas veces de esto, es lo que hay. A mí me pagan por entrenar y no por hacer el calendario. Estamos quemando jugadores. Ya hemos llorado, nos hemos quejado muchas veces y nadie nos hace caso. Espero que no pongan más partidos antes de que nos los quiten», dijo irónico. No sabe cuándo podrá contar con Mirotic, afirmó, y tendrá que hacer tres descartes en la convocatoria.
El Joventut sigue sin uno de sus fichajes, William Howard, lesionado hace unas semanas. Carles Duran comentó que, para acercarse al nivel de juego de los azulgranas, su equipo «deberá tener mejor ritmo de partido» y «defender mucho mejor a las individualidades del Barça, que son muchísimas».
El técnico del conjunto verdinegro afirmó que espera que su equipo esté «más duro y más preparado» en las semifinales de la Supercopaque en el partido del pasado miércoles, y que encuentre «mejores soluciones» en el perímetro ante un rival «muy grande y físico».
Por último, el técnico reconoció que su equipo aún «no está» para jugar a la perfección que requiere un choque como el de este sábado, «pero ellos tampoco», matizó. «Todos los equipos estamos en las mismas circunstancias y por lo tanto no debe ser una excusa», concluyó Duran.





















