El Barris Nord festejó con su equipo un triunfo que les da la permanencia virtual pues son doce victorias las que suma ya el Hiopos Lleida a falta de dos jornadas, tres en el caso del Casademont Zaragoza, que tendría que ganar los tres para complicar al conjunto ilerdense. Los de Gerard Encuentra vencieron este domingo al Gran Canaria, que estuvo de pena 25 minutos y 21 abajo. Pero luego remontó, se puso por delante y estuvo mal en el minuto y medio decisivo.
Ambos equipos, conscientes de lo que estaba en juego, iniciaron el encuentro un tanto nerviosos y precipitados, lo que provocó mucho desacierto y una anotación baja. Sin embargo, poco a poco el Hiopos Lleida logró imponer su ritmo en ataque y situó la primera pequeña renta del choque (11-4, min.7).
En el tramo final del primer período, los claretianos mejoraron sus prestaciones ofensivas, pero sus concesiones en el rebote defensivo les impidieron acercarse en el marcador (16-9, min.10).
En la reanudación, ambos conjuntos estuvieron más acertados, especialmente en el caso del cuadro local, que exhibió un gran juego coral que obligó a Néstor ‘Che’ García a parar el choque por segunda vez (24-15, min.13).
No obstante, la reacción visitante no llegó, y los catalanes consiguieron ampliar su ventaja hasta los catorce puntos tras una canasta de Dani García (32-18, min.16).
Mediante un juego coral, los locales aprovecharon la ineficacia del Dreamland Gran Canaria para prolongar su buena dinámica y marcharse a vestuarios dieciséis puntos arriba (40-24, min.20).
Tras el descanso, ambos equipos libraron un intercambio de canastas en el que nadie logró encadenar un parcial que rompiera el encuentro a su favor (45-29, min.23).
Sin embargo, los locales se hicieron fuertes desde la defensa y el rebote y, ante un Dreamland GC anulado, convirtieron un parcial 7-2 que situó la renta por encima de los veinte puntos por primera vez (52-31, min.26).
Esta vez sí, los claretianos, con siete puntos seguidos de Isaiah Wong y un triple de Kassius Robertson, devolvieron el parcial y redujeron la diferencia a doce puntos en poco más de dos minutos (54-42, min.28).
Los catalanes, todavía convalecientes, resistieron como pudieron las acometidas de un cuadro canario que se iba encontrando sobre el parqué del Barris Nord (56-46, min.30).
En el último asalto, la dinámica no cambió. Pierre Pelos y Andrew Albicy, que cumplía doscientos partidos con el Dreamland Gran Canaria, rebajaron la desventaja hasta los cuatro puntos e instalaron el miedo en el Barris Nord, lo que provocó que Gerard Encuentra parara el choque (60-56, min.33).
Con el Hiopos Lleida fuera del encuentro, los visitantes dieron la vuelta al electrónico y se situaron por primera vez por delante mediante un triple de Chimezie Metu que cayó como un jarrón de agua fría en el feudo ilerdense (62-67, min.36).
En ese momento, emergió la figura de un James Batemon que había pasado desapercibido durante la mayor parte del choque, y situó las tablas a 70 puntos a falta de dos minutos para la conclusión.
En los instantes decisivos, Pierre Pelos erró un triple y, nuevamente, James Batemon, convirtió un triple decisivo que situó el 75-72 a falta de seis segundos. En la última jugada, Brussino y Metu fallaron sendos triples, de modo que la victoria se quedó en un Barris Nord que ya respiró aires de permanencia.
75 – Hiopos Lleida (16+24+16+19): Ejim (4), Agada (6), Paulí (17), García (8), Diagne (5) – cinco inicial – Batemon (17), Walden (-), Rodríguez (4), Jiménez (2), Shurna (-) y Krutwig (12).
72 – Dreamland Gran Canaria (9+15+22+26): Albicy (2), Brussino (5), Tobey (4), Metu (10), Robertson (6) – cinco inicial – Wong (21), Vila (2), Samar (-), Alocén (2), Pelos (17) y Jefferson (3).
El UCAM Murcia ganó ampliamente a un Unicaja que acumula ocho derrotas en las últimas nueve jornadas, además de la decepción en la Final Four de la Champions League. Es decir, están en una crisis de resultados enorme, han caído a la novena posición, el playoff se les complica y tienen por detrás al Breogán, su rival del próximo fin de semana en el Martín Carpena. Todo lo contrario que el conjunto murciano, que sigue peleando por la segunda posición en la tabla.
Gran inicio del UCAM y un mate de Devontae Cacok puso el 20-10 y obligó a Ibon Navarro a pedir su primer tiempo muerto. Los de Sito Alonso siguieron pletóricos frente a un rival desarbolado y su renta subió a un +18 (35-17, min. 10) y habiendo sumado cinco triples de ocho intentos. Esos 35 puntos anotados suponían el récord del club en un primer cuarto en toda su historia en la ACB -28 campañas-.
En el segundo cuarto mejoró el conjunto andaluz. Un parcial de 4-11, con Olek Balcerowski haciendo daño en la zona local, dejó el marcador en 39-28 y fue entonces Sito Alonso el que intervino desde la banda y la respuesta de sus jugadores fue buena en primera instancia. Cuatro puntos murcianos estiraron de nuevo la diferencia pero los malagueños habían iniciado su intento de remontada y un 0-8 le hicieron colocarse a siete (43-36).
David DeJulius, segundo máximo anotador de la Liga, que venía de hacer 34 puntos en Vitoria, no estaba teniendo el día y su equipo lo acusó. Augustine Rubit hizo un gran trabajo y un triple de Kendrick Perry sobre la bocina cerró la primera parte con los guarismos muchísimo más ajustados (45-41) y un 10-24 en esos diez minutos de clara superioridad cajista.
La empanada de los locales se mantuvo tras el paso por los vestuarios y su oponente lo aprovechó para pasar a mandar con el 45-47 -una bandeja de Perry le dio a los andaluces su primera ventaja en el encuentro-. Aunque Martin acabó con una sequía de cuatro minutos sin anotar por parte de los de casa el encuentro siguió trabado para ellos. Tampoco es que el Unicaja anduviera demasiado fino y el UCAM Murcia despertó con Forrest en pista.
Un 2+1 y un triple del base estadounidense con pasaporte jamaicano y Martin forzando faltas enseñaron de nuevo el camino (60-50). También influyó en el parcial de 13-1 la intensidad que le puso Moussa Diagne saliendo desde el banquillo y cuando volvió a éste fue largamente ovacionado. Los de Sito volvían a tener el partido más o menos donde querían (64-52) pero se entró en el periodo final con un más ajustado 64-56 después de que los cuatro últimos puntos del cuarto fueran malagueños.
La emoción iría en aumento en el desenlace porque el Unicaja se colocó a tres con el 66-63 y con el 68-65 tras un triple de Alberto Díaz y dos tiros libres del base.
Diagne, otra vez en pista, siguió siendo clave anotando, defendiendo, reboteando y taponando. La tremenda energía del pívot senegalés, habitualmente con poco protagonismo, encendió a la grada del Palacio y contagió a sus compañeros. El 76-67, un marcador capicúa, superado el ecuador del cuarto se escribía con su aportación. Y a estas llegó DeJulius con un canastón, un triple, cuatro tiros libres y otro enceste más para sentenciarlo. Terminó con 15 tantos en su lucha por ser el máximo artillero de la Liga y colocó el 87-67, que era la máxima diferencia. El choque acabó con una suspensión anotada por David Kravish y con la enésima celebración del UCAM Murcia en la temporada.
87. UCAM Murcia (35+10+19+23): DeJulius (15), Radebaugh (10), Raieste (-), Toni Nakic (5) y Cacok (10) -cinco inicial-, Michael Forrest (11), Sant-Roos (-), Cate (3), Moussa Diagne (7), Hands (12) y Kelan Martin (14).
69. Unicaja (17+24+15+13): Perry (10), Kalinoski (5), Barreiro (5), Webb (6) y Balcerowki (7) -cinco inicial-, Audige (3), Alberto Díaz (8), Cobbs (4), Rubit (13), Killiam Tillie (-) y Kravish (8).






















