La plantilla del Bilbao Basket y sus aficionados viven con expectación estas horas. Si todo va como está previsto hoy Gorka Arrinda pasará a la historia en cuanto formalice la venta de sus acciones. El consejero delegado del club y máximo accionista se irá entonces y podrá ser real ya la toma del poder por el grupo gestor alternativo. Son un grupo local de empresarios que lleva meses intentando dirigir el club pero no podían hacerlo mientras Arrinda estuviera dentro y los desacuerdos de las últimas semanas hicieron imposible la cohabitación de unos y otros.
Pero el cambio de directiva en la directiva no soluciona la crisis. Sólo es un paso. Lo urgente ahora es formalizar los pagos a la plantilla, que se declaró en huelga indefinida el lunes. Como contamos ayer, quieren un ‘gesto’, cobrar al menos dos de las seis nóminas que se les adeudan pues sólo han cobrado un mes en lo que llevamos de temporada.
Ante la dificultad de conseguir liquidez en tan poco plazo, la nueva directiva ofreció ayer unos pagarés bancarios a la plantilla en una reunión que mantuvieron con jugadores y técnicos. Si el plantel los acepta, viajarán mañana con normalidad a Barcelona para jugar el domingo en el Palau.
























