Por primera vez desde el 2007, Atenas es sede de una Final Four. Es en el Oaka, la cancha del odiado vecino, pero eso no quita para que se espere mayoría de aficionados griegos en el pabellón para ayudar al Olympiacos a coronarse. Vista la trayectoria de los cuatro equipos participantes, estados de forma, lesiones y potencial de plantilla, parece lógico que sea el favorito más señalado por aficionados, pronósticos y apuestas.
El viernes tendremos las dos semifinales, a las 17h se enfrenta el Olympiacos al vigente campeón, el Fenerbahce, y a las 20h, el gran duelo español, Real Madrid-Valencia Basket.
El Olympiacos acabó muy bien la liga regular, con un balance de ocho victorias y dos derrotas en las diez últimas jornadas, incluyendo triunfos frente al Madrid, el Fenerbahce, el Hapoel o el Panathinaikos. Luego hizo un 3-0 al Mónaco, mermado por las bajas.
Es decir, están pletóricos y además sin lesiones. Tienen bases tras recuperar a Walkup, tiradores como Fournier y Dorsey, una estrella como Vezenkov y a Milutinov en plena madurez, el pívot serbio jugando como nunca. Además, suplentes cualificados como Fall, Peters, McKissic, Papanikolaou, incluso Cory Joseph y Hall, con pocos minutos en ocasiones pero importantes en varios encuentros recientes, pueden echar una mano con garantías.
Bartzokas es un técnico muy experimentado, es cierto que han tenido malas experiencias en sus últimas Final Four, cayendo tanto en semifinales como en finales, pero no se puede dudar de que ese cartel de favoritos está justificado. En las cuatro anteriores ediciones, perdieron tres veces en semifinales y en 2023, en la final en Kaunas frente al Real Madrid.
Enfrente tendrán al Fenerbahce, que llega un poco como el año pasado, sin que tengan la mejor plantilla, débiles en la posición de base y pívot porque ahí no tienen un titular indiscutible o un ‘uno’ puro. Pero el dúo compuesto por Horton-Tucker y Baldwin IV ha estado jugando a gran nivel los últimos seis meses. No hay nada que lleve a pensar que puedan fallar esta vez. Como complementos para ambos, el veterano De Colo, toda una garantía en anotación, y un Hall que fue pieza decisiva en la pasada Final Four.
Con dos aleros como Biberovic y Colson, Jasikevicius tiene la posición muy bien cubierta. Jantunen no ha sido un ala-pívot muy anotador estos meses pero sí un excelente jugador de defensa colectiva y táctica. En la pintura, Birch y Silva son poderosos físicamente, sin talento para generarse canastas pero sí muy buenas en las continuaciones y balones colgados.
Como además tanto Bartzokas como Jasikevicius son puntillosos con la defensa, todo indica que será un choque que se decidirá por detalles en ambos lados de la cancha.
El Madrid-Valencia Basket es otra cosa. Raro será que no se acerque a los cien puntos anotados por el bando ganador mientras que la otra semifinal se moverá en los 80-85 puntos.

Habrá más ritmo y juego sin control en muchos momentos del partido entre blancos y taronjas porque el conjunto valenciano obliga siempre a ello. Es cierto que el Madrid tiene experiencia en territorio Final Four con Campazzo, Llull, Abalde, Hezonja, incluso Deck y Garuba. Pero también que con la lesión de Tavares ha perdido el factor diferencial en la pintura, defensa e intimidación frente a un Valencia que sufrió mucho contra el pívot caboverdiano en los tres últimos enfrentamientos, saldados todos con victoria madridista.
Es decir, el Madrid va a tener que buscar otros argumentos. Garuba podrá jugar 25 minutos más o menos, pero luego queda ver si Lyles responde ahí como falso pívot o apuestan por Okeke. Estos dos jugadores vivirán su primera Final Four y deben respirar esta atmósfera y entender que no tiene nada que ver con otros eventos. Asimismo, Garuba contra Sako estará cómodo. Pero cuando el rival juegue con interiores abiertos como Reuvers o Costello, el ajuste que ordene Scariolo será la clave. De entre Lyles, Okeke y Hezonja tiene pinta que saldrá la pareja interior en muchos momentos.
Asimismo, como hacían con la selección española, es muy probable que con Scariolo y Guil al mando haya defensas alternativas ensayadas estos meses y escondidas en partidos oficiales. Una caja y uno contra Montero, diferentes defensas zonales…
El Valencia va con todo, sin límites de velocidad, a todo trapo. Si no se asustó en el propio Oaka contra el Pao y llegando con un 0-2 en el playoff, no cabe imaginar que se vayan a sentir amedrentados en la Final Four. Habrá nervios pero jugando a mucho ritmo, confiando en sus rachas de acierto y la capacidad de siete-ocho jugadores para moverse entre los 8 y los 15 puntos y con Montero como principal estilete, están capacitados para aspirar a su primera gran final en la Euroliga.























La gana el Madrid.
25% de posibilidades para cada uno de los 4, no me atrevo a predecir nada, aunque el contexto previo pareciera que pueda ser una final oly-val, igual es una fener-rm, o cualquier otra.
A priori es el equipo a batir. En mi opinión tiene la plantilla más profunda y con mayor calidad de los cuatro participantes.
Pero lo de siempre, a un partido puede pasar cualquier cosa.
Decía Laso que el verdadero mérito era llegar a la Final Four, lo que allí sucede es una ruleta rusa.
Así que me la juego, final Ferner-Valencia y, gana Fener