Todo lo que no sea ver el sábado una semifinal entre el Real Madrid y el Valencia Basket sería una sorpresa grande. Y el ganador de este cruce partirá como favorito al título el domingo contra el finalista del otro lado del cuadro. Pueden darse sorpresas, claro, las hubo en el pasado reciente pues hemos visto al Unicaja levantar dos trofeos, al Gran Canaria y al Laguna Tenerife disputando finales, aunque también en muchas ediciones de los últimos veinte años hemos tenido un duelo por el trofeo de campeón entre el Madrid y el Barcelona. O a uno de ellos contra otro rival. Ha sucedido en 17 de las últimas 20 Copas.
Veremos qué sucede en Valencia este fin de semana aunque lo cierto es que la clasificación liguera, la trayectoria de los ocho participantes, las sensaciones de unos y otros, las lesiones padecidas en los últimos días y los pronósticos de aficionados, entrenadores o periodistas son concluyentes: el Madrid y el Valencia Basket copan las apuestas.
¿Qué Barcelona veremos? ¿Tienen plantilla, salud y juego como para ganar tres partidos en tres días caso de alcanzar la final? Todo el mundo piensa que no. Se cree que Vesely hará el esfuerzo de probarse, que Satoransky es la baja más recuperable aun no estando al cien por cien y que Punter tiene una lesión muscular de la que podría recaer. Por eso no cuentan tanto en los pronósticos sobre el posible campeón como otros años. De hecho, su partido inicial contra el UCAM Murcia el viernes apunta a ser ya durísimo.
Por este lado del cuadro el otro choque de cuartos de final es un Baskonia-Laguna Tenerife. El conjunto vitoriano perdió el pasado domingo a su único pívot puro, Diop, por una lesión de rodilla. Y llegan renqueantes Howard y Kurucs. El equipo tinerfeño lleva tres semanas sin su líder, Marcelinho Huertas. ¿Arriesgarán con él pese a una peligrosa lesión en la fascia de un pie? Eliminatoria muy abierta, como lo será la semifinal de este lado del cuadro sean quienes sean los clasificados.
El jueves debutan los dos favoritos. El Valencia Basket tendrá 11.000 aficionados, sino más, de su lado. También la presión de no fallar como anfitrión. Pero el sorteo les deparó el rival que seguramente mejor les va, un Joventut con veteranos de lujo como Tomic, Hanga, incluso Ricky Rubio, y a su vez un equipo con mucho menos físico y corto de rotaciones de calidad. Sobre todo por lo mal que ha salido la renovación -ya está fuera- de Sam Dekker, que les ha privado de un ala-pívot titular de primer nivel. El cuadro taronja es todo lo contrario: plantilla muy amplia, muy física, con un ritmo de juego altísimo que les va mal al propio Tomic y al otro ‘cinco’, Birgander… A cien puntos, la Penya no tiene opciones. Les debería salir todo muy bien y que su rival tenga un mal día en el triple para que veamos igualdad, a priori.
El Real Madrid abre el torneo con el Unicaja enfrente. El domingo ya ganaron en Málaga con remontada en un apretado final y dando descanso a un hombre clave como Campazzo. El Unicaja regaló mucho en ese encuentro, empezando por doce tiros libres fallados. Los blancos llegan al primer momento clave de la temporada para demostrar todo el potencial que se les intuye y que apenas han mostrado con cuentagotas estos cinco meses ya transcurridos de temporada: en el Palau, contra el Hapoel o el Fenerbache y poco más. Con una plantilla de 42 millones como poco en salarios, muy por encima de los 22 del Valencia o los 27 del Barça, el título en cada competición es una exigencia obligada para ellos.


























