El Valencia Basket ha perdido parte de la exuberancia física que tenía hasta hace un par de semanas, pero en un partido donde Kameron Taylor destacó en lo individual al final hubo otra vez una aportación de todos y una ventaja en el marcador suficiente para dar descanso a algunos de los más exprimidos estos meses, caso de Thompson, Badio, Costello y Reuvers. Buena victoria porque en casa no se puede fallar contra los de la zona media-baja y el Paris Basketball dio guerra pero sin opciones nunca de aspirar al triunfo.
Después de las dos duras derrotas sufridas ante el Fenerbahce y el Real Madrid, rivales más duros claro está que el conjunto parisino, el Valencia necesitaba recuperar sus constantes. Es decir, alto ritmo de partido, mayor acierto en ataque y muchos focos de anotación aunque siempre haya un par de jugadores que destaque más que el resto. Lo lograron desde el inicio (18-8, min. 7), controlaron el rebote, pudieron correr y Taylor y Costello mostraron su mejor cara (37-23, min. 15), pero llegó el clásico bache que suelen tener. Siempre hay unos minutos malos donde dejan escapar ventajas o su rival se escapa. El Paris Basketball recortó la desventaja y el 50-42 al descanso dejaba todo abierto.
Pero, una vez más, el tercer cuarto sirvió para ver al conjunto taronja metiendo una marcha más en su juego. Al calor de su público el cansancio era menor. La ventaja volvió a estirarse con Taylor espectacular, terminó con 28 puntos, provocando muchas pérdidas a su rival, acabó con 19, y con el rebote de su lado (65-49, min. 26).
Era importante esta vez repartir los minutos para no perder lo conseguido y Taylor demostró que no estaba por la labor (70-51, min. 29). El conjunto galo aceptó su inferioridad (83-64, min. 35) y se conformó con maquillar la derrota en la recta final. El jueves les espera el Bayern en Munich.
























