El Real Madrid se llevó (78-65) el clásico menos decisivo de los últimos tiempos, también el peor jugado durante muchos minutos, una diferencia que creció en los instantes finales. Pero le vale a los de Laso para ser primero de grupo y reforzar la moral puesto que caer ante un Barcelona sin Navarro, Mickeal y Wallace habría sido duro en vísperas de cruzarse en la Final Four. El arbitraje fue tan malo que mejor no comentarlo.
Había un lleno casi total en el Palacio, pero en cambio la transmisión deportiva fue deplorable, más propia de hace 30 años. Con mala calidad de imagen, pocas cámaras, sin tiempo ni marcador… Todo ello por haberse subcontratado la producción del partido al no realizarla directamente ninguna televisión. Pésima imagen para la Liga y para los patrocinadores y cabreo de los aficionados, partiendo de que media España no podía ver el duelo porque sólo lo daban 7 autonómicas.
El partido no tenía mucho más valor que el de ganar al eterno rival pero ambos sabían que este duelo era de fogueo, que cuando hay que estar al máximo es en Londres el próximo 10 de mayo. El Barça tenía bajas y gente tocada y el Madrid no lució su mejor imagen. Según avanzaba el choque, fue perdiendo tensión de forma visible.
El ataque azulgrana siguió bajo mínimos fallando y fallando tiros y débil en el rebote, con 10 ofensivos en esta primera mitad para los blancos. Reyes fue ahí bajo los aros de nuevo el más listo y firmó en este tramo 9 puntos y 4 rechaces. La ventaja del Madrid se movía por los 8-9 puntos pero al borde del descanso la rebajaron los de Xavi Pascual (33-29).
El Barça tenía un 8 de 20 en tiros de dos, un 3 de 10 en triples y un 4 de 8 en tiros libres. Valoraba 26. No mucho mejor lo hacían los locales: un 12 de 29 en tiros de dos al descanso y un 2 de 9 en triples para apenas 36 de valoración.
El encuentro siguió transcurriendo de forma anodina (41-33) y sólo una zona 2-3 del Barça alteraba el guión. El Madrid no sufrió mucho contra ella, pero varios tiros errados dieron al opción al Barcelona de acercarse en el luminoso (43-42, min. 27). Se puso por delante en el 31 con un 50-51 y eso espabiló un poco a los blancos (56-53, min. 34).
Con 65-60 para los de Laso se llegó a los 3 últimos minutos y la victoria local ya no peligró. El máximo anotador visitante fue Ingles con 18 puntos pero el mejor del encuentro fue Felipe Reyes con 19 y 7 rebotes y una gran casta.
78 – Real Madrid (13+20+17+28): Rudy (11), Suárez, Mirotic (10), Llull (8) y Begic (8) -quinteto inicial-, Rodríguez (9), Slaughter (8), Carroll (5), Darden y Reyes (19).
65 – FC Barcelona Regal (12+17+18+18): Huertas (3), Ingles (18), Oleson (8), Lorbek (10) y Tomic (10) -quinteto inicial-, Sada, Abrines, Jasikevicius (4), Todorovic (2), Rabaseda y Jawai (10).
