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Las luces y sombras del primer mes de Aleksander Sekulic al frente del Barça

Carlos Toribio3 min de lectura3 comentarios
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Las luces y sombras del primer mes de Aleksander Sekulic al frente del Barça

Hace justo un mes que se iniciaba de manera oficial la era Aleksander Sekulic al frente del Barça Basket, tras las sucesivas etapas sin éxito con Roger Grimau, Joan Peñarroya y Xavi Pascual en el banquillo. El técnico esloveno aterrizaba de la mano de Xevi Pujol y con un roster totalmente remodelado, bajo el objetivo de intentar poder alzar un título que se les resiste desde hace tres temporadas.

Sin embargo, no ha sido el arranque esperado. El Joventut Badalona se adjudicó el primer título del curso, la Supercopa, y a lo largo de este primer mes han emergido factores que permiten vislumbrar ciertas luces al final del túnel. Pero también han surgido serios interrogantes que a día de hoy carecen de respuesta, ensombrecidos aún más tras la contundente derrota encajada de nuevo ante el Joventut por 113-89.

Lo mejor hasta ahora del Barça

El primer gran elemento positivo de este primer mes de Sekulic como head coach del equipo azulgrana es su apuesta por un juego vistoso, rápido y dinámico; de hecho, el equipo parece tener una marcha más respecto al curso pasado. Junto a esta mayor fluidez, que multiplica el número de posesiones, destaca también el carácter y la capacidad de reacción mostrados en varios encuentros, como los disputados ante Valencia Basket u Olympiacos.

El tercer factor a valorar positivamente es el paso al frente de varios jugadores secundarios, entre ellos algunos de los nuevos fichajes. Han aportado frescura a la rotación para suplir las ausencias por lesión de este inicio de temporada, dejando ver versiones muy interesantes como la de Olek Balcerowski o Umoja Gibson en varios encuentros.

Los problemas a resolver

En estos primeros treinta días del curso oficial 2026-27, también son varias las preguntas que hasta el momento no tienen respuesta. Un primer gran problema han sido las lesiones, que han azotado a la plantilla blaugrana desde el inicio de la pretemporada y han trastocado el engranaje de Sekulic, especialmente en la pintura, donde no pudo contar en las primeras semanas con Josh Nebo y Tosan Evbuomwan, y sigue sin disponer de Yoan Makoundou.

A este quebradero de cabeza se le suman importantes lagunas defensivas que se traducen en una evidente fragilidad. Aunque de momento la parcela ofensiva funciona, para construir ese estilo rápido el Barça debe dar un paso adelante atrás, ya que le cuesta mantener la solidez durante los cuatro cuartos.

Cuando falta la intensidad y la dureza que exige el técnico en el rebote y en la primera línea, el equipo se vuelve muy vulnerable y encaja marcadores demasiado altos. Desde ese primer partido ante Valencia Basket en la Supercopa, los pupilos del esloveno han encajado 100 o más puntos en cinco de sus doce compromisos (con un balance general de 6-6 en victorias-derrotas).

Pero hay más: el Barça sigue perdiendo la batalla del rebote y cometiendo pérdidas de balón no forzadas que los rivales castigan con dureza. El peaje de compaginar la máxima exigencia de la Euroliga y la Liga Endesa con una plantilla en plena construcción se traduce en tropiezos dolorosos o desconexiones puntuales, reflejadas en derrotas abultadas o partidos en los que el equipo va a remolque por falta de "chispa" física tras semanas de doble jornada.

Fichajes en busca de su sitio

Tosan Evbuomwan y Olivier Nkamhoua deben construir una rotación sólida en el puesto de 'cuatro', sabiendo que hasta el momento es una posición que no ha terminado de asentarse. Sekulic necesita más trabajo en el rebote ofensivo, mayor dureza en los contactos defensivos y amenaza en el tiro tras pick and pop, además de una ejecución más perfeccionada a partir del bloqueo directo.

Por su parte, la pareja de 'cincos' formada por Josh Nebo y Olek Balcerowski ha dejado momentos para el optimismo, sobre todo el center polaco, pero ambos deben reajustarse para detener la sangría de puntos encajados en la pintura.

En el perímetro, Tyrese Martin y Stanley Umude fueron dos fichajes de perfil NBA/G-League llamados a dotar al equipo de capacidad atlética y anotación en las posiciones de '2' y '3'. Sin embargo, su principal hándicap está siendo la irregularidad y la falta de fluidez en el juego estático. Para dar el salto cualitativo que de ellos se espera, ambos deben acelerar su adaptación a los espacios y tiempos del baloncesto europeo, ganando consistencia en el tiro exterior y mostrando una mayor contundencia en la defensa individual para aliviar el desgaste de referentes como Kevin Punter. Éste no ha estado al nivel mínimo que se espera de él en varios encuentros. Sin la aportación constante de muchos de los nuevos y sin un buen Punter, la rotación se ha visto claramente corta en las últimas semanas ante la ausencia de Makoundou, la reciente de Minaya, la poca confianza de Sekulic en Ubal y la nula en Juan Núñez.

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3 comentarios

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  • Javier Maestro

    Hoy damos la bienvenida con este artículo a Carlos Toribio, un periodista que ha estado durante años escribiendo en Solobasket y que ahora tendremos en nuestra web. Muy agradecidos.

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    • juanrio

      Bienvenido Carlos, muy interesante el artículo señalando alguno de los problemas del Barça. Bajo mi punto de vista, es un equipo que requiere tiempo y trabajo por la gran renovación que ha tenido, la ausencia de referentes entre los veteranos, al menos a día de hoy, y la inexperiencia en Europa y el primer nivel de varios de los fichajes Usa. Es posible que haya cambios en la plantilla con los cortes NBA, aunque mi impresión es que no hay mucha intención de invertir en el básquet.

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  • Wattie

    Bienvenido Carlos.

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