Aunque hasta la última jornada no se van a decidir las posiciones de playoff, lo que es previsible que suceda la próxima semana, donde tendremos doble jornada, es que se confirmen varios equipos que tendrán factor cancha, alguno que ya sólo podrá aspirar al play-in, situación en la que se ve el Partizán, quizá ni eso, y quién descarrila del todo y se queda fuera de toda esperanza. El Armani Milano es un buen candidato para esto: visita al Real Madrid y recibe al Barcelona. Dos derrotas le harían descarrilar. Un triunfo, le mantendría vivo. Y ganar los dos, le asegura el play-in.

El Madrid está muy al límite porque su último triunfo no le hace escalar posiciones pues fue una jornada en la que ganaron todos los aspirantes a playoff salvo el Bayern y el Armani. Así que ganar sus dos encuentros en casa que le restan, contra los de Messina y frente al Paris Basketball, es decisivo para ellos. Y luego ganar uno de los dos que van a disputar en Belgrado.
El Barça, antes de visitar al Armani, tiene que recibir al Bayern. Es decir, que son dos balas para mirar a la cuarta-quinta posición con dos triunfos… o para hundirse en el play-in si sufrieran dos derrotas. Porque después de estas dos citas visitan al Fenerbahce, que parece un compromiso más duro.
El Efes lleva todo el año sin convencer, pero ha llegado al sprint final bien situado para defenderse. La victoria de este viernes en la cancha del Partizan, por 32 puntos además, destrozó mucho las opciones de su rival y propulsó las del conjunto turco porque su calendario es muy benigno: esta próxima semana reciben a dos equipos ya eliminados, el Baskonia y el Maccabi y, en la última jornada, a otro que ya no tendrá opciones, el Zalgiris.
El Bayern lleva toda la temporada en la zona alta pero aún debe asegurar su plaza. Esta semana afrontará a dos rivales directos, visita al Palau y recibir a un Partizan a la desesperada que lo normal es que llegue a Munich después de haber ganado como local al Alba Berlín.
Además, este martes tenemos al Paris en la cancha del Fenerbahce y al Mónaco recibiendo al Zalgiris y el miércoles, al Estrella Roja en Belgrado frente a la Virtus.





















