El Bilbao Basket se mete de lleno en la pelea por la última plaza por estar en la Copa del Rey tras derrotar al UCAM Murcia. Dos partes muy diferentes pues en la primera hubo pequeñas ventajas del equipo bilbaíno y mucha igualdad, como lo demuestra el 41-40 al descanso. Pero en la segunda todo cambió.
Dos triples aumentaron la ventaja local. Cate y DeJulius replicaron, pero entre Krampelj y Pantzar elevaron esa distancia a antes mediado el tercer cuarto (56-46) y un tiro libre de Petrasek tras una técnica a Sito Alonso la amplió a 11 (57-46). Una ventaja ya estimable.
Dos tiros libres fallados por Pantzar, destacado en esos minutos, animaron al UCAM Murcia, que encadenó un 2-8 impulsado por Cacok que le acercó a 5 puntos (59-54), pero Frey cogió el relevo del sueco y con 5 puntos reabrió de nuevo a diez (64-54) antes de Cacok dejase las cosas en nueve de cara al último cuarto (64-55).
Hasta ahí llegó el UCAM Murcia porque un triple de Jaworski dio 12 puntos de ventaja a los locales y un 9-2 en menos de dos minutos alimentado por Bagayoko y Frey la subió a 16 (73-57) decantando ya mucho el choque.
Frey siguió con su recital, Bagayoko ayudándole y se sumó Jaworski para alcanzar 20 puntos de diferencia que parecieron dejar el partido decidido a siete minutos del final (77-57). Y así fue, aunque los dos equipos aún pelearon lo suyo hasta el 96-82 final.
96 – Surne Bilbao (18+23+23+32): Frey (24), Normantas (2), Hilliard (5), Krampelj (10) y Hlinason (4) -cinco inicial-; Pantzar (12), Jaworski (22), Font, Petrasek (3), Bagayoko (14), Errasti y Zecevic.
82 – UCAM Murcia (17+23+15+27): DeJulius (25), Ennis (5), Sant-Roos (2), Nakic y Cate (10) -cinco titular-; Forrest (10), Radebaugh (9), Raieste (2), Falk (3), Cacok (16) y Hicks.
El Unicaja sorprendió a un cansado Valencia Basket, que estuvo sumamente fallón, especialmente en el triple (6 de 28) y la victoria les mete virtualmente en la Copa.
Chase Audige, jugador del Unicaja, tomó la decisión de permanecer con su equipo y disputar el encuentro contra Valencia Basket, a pesar de haber recibido la noticia del fallecimiento de su madre. El escolta luego fue el mejor pues aportó 20 puntos, con mucho acierto al convertir 4 de 5 lanzamientos de dos puntos y 4 de 7 triples. Acabó entre lágrimas y abrazado por sus compañeros.
A pesar del buen momento ‘taronja’, tanto el Valencia Basket como el Unicaja fueron presa de su mala primera parte en el triple con un 24 % y 22 % de acierto respectivamente que convertían cada canasta en un reto y que permitieron a los malagueños volver a apretar el marcador con otros 2 puntos de Tillie antes del descanso (39-36, min.20).
El desacierto exterior continuó marcando el camino del partido en la segunda parte y tanto Valencia como Unicaja solo podían sumar con los puntos de Reuvers y de Balcerowski en la pintura. El pívot del Unicaja aprovechó su superioridad bajo los aros para seguir dando vida a su equipo. Y con un contexto de pocos puntos, quien pudiera sumar desde el triple podría cambiar el guion.
Fue entonces cuando Audige y Perry anotaron dos triples seguidos que desconectaron a un cansado Valencia y que le dieron a su equipo la primera ventaja del partido bien entrado el tercer cuarto (50-52, min.28). Era el mejor momento del Unicaja, que llegó a ampliar su distancia hasta los 7 puntos con otra canasta en la pintura de Sulejmanovic y otro triple de Audige.
Con el viento a favor, Unicaja logró poner tierra de por medio con un pequeño parcial de 0-4 de salida en el último cuarto que se tradujo en 10 puntos de ventaja y que obligaba a su rival a reaccionar, algo que no ocurrió. El conjunto entrenado por Pedro Martínez no fue capaz de cambiar su dinámica en el triple y en cinco minutos solo pudo anotar 5 puntos.
Todo lo contrario ocurría al otro lado de la pista. Precisamente fue un triple de Djedovic el que puso la máxima para el conjunto visitante (54-66, min. 34). Con todo en contra, el Valencia Basket todavía sacó energías para creer en la victoria con una acción de 3 puntos de Badio que dejaba la distancia en solo 5 puntos una vez más, pero Unicaja mantuvo la cabeza fría y supo cerrar el partido con los puntos de Tillie y de Audige, lo que le permite dar un paso de gigante hacia la Copa del Rey.
70.- Valencia Basket (25+14+12+19): Badio (8), Taylor (5), Montero (4), Pradilla (10), Reuvers (13) -cinco titular-, De Larrea (2), López-Arostegui (3), Key (7), Moore (-), Thompson (9), Costello (9), Sima (-).
76.- Unicaja de Málaga (21+15+21+19): Perry (8), Audige (20), Barreiro (2), Tillie (9), Balcerowski (10) -cinco titular-, Webb (6), Kalinoski (2), Díaz (-), Djedovic (5), Sulejmanovic (6), Duarte (3) y Pérez (5).
En Zaragoza, triunfo local frente a un Gran Canaria que va alejándose cada vez más de la pelea por estar en la Copa. El conjunto maño, por su parte, se aproxima a la zona media y escapa de las plazas de descenso.
Si los dos cuartos disputados estuvieron marcados por la igualdad, a la vuelta del descanso (43-41) los rojillos fueron un tifón que llegó a ponerse 15 puntos arriba (70-55) faltando 75 segundos.
Devin Robinson destacaba en unos 10 minutos en los que se permitió lujos como un triple para empezar el cuarto y un tremendo alley-oop, asistido por Miguel González, mientras al Granca cada vez le salían menos cosas, como puso de manifiesto el triple fallado por Vila con todo a favor.
El cuarto acabó con un preocupante 70-57 para los visitantes, que veían cómo su rival había llevado por completo el partido a su terreno, así el planteamiento para el último periodo exigiría salir con el cuchillo entre los dientes.
Y eso pareció, con cinco puntos anotados por Pelos y Albicy en poco más de un minuto que reducían a ocho puntos la distancia entre ambos equipos, un trecho que se quedó en solo cinco puntos cuando aún restaban siete minutos.
Pero el Casademont no quería defraudar a los más de 6.000 espectadores que acudieron al Príncipe Felipe y, con temple y oficio, supo aumentar las distancias para amarrar la renta y subirla luego y sumar, por fin, dos triunfos seguidos.
95 – Casademont Zaragoza (18+25+27+25): Devin Robinson (18), Bell-Haynes (11), Santi Yusta (14), Miguel González (8), D. J. Stephens (10) -cinco inicial- Spissu (11), Fernández (3), Soriano (10), Rodríguez (10).
84 – Dreamland Gran Canaria (19+22+16+27): Isaiah Wong (4), Andrew Albicy (9), Nicolás Brussino (3), Louis Labeyrie (10), Kur Kuath (13) -cinco inicial- Vila (4), Samar (6), Salvó (5), Pelos (11), Tobey (2), Angola (17).
El Lleida dio la campana en la visita al Laguna Tenerife, que dominó la primera mitad sin grandes problemas y se fue diez arriba al descanso (49-39) para luego sucumbir ante un rival superior en la reanudación, donde hizo un parcial de 38-55.
Tras unos minutos más en la reanudación donde los de Txus Vidorreta fueron por delante aun bajando su renta, los visitantes fueron mejorando y viendo aro con mucho acierto hasta acercarse (59-58).
La apuesta de nuevo de Van Beck, que salió a cancha por Marcelinho Huertas, no fue esta vez el revulsivo esperado, aunque los tinerfeños lograron irse de cinco puntos (66-61), a dos minutos del final del tercer cuarto. Salió Batemon de nuevo y anotó siete puntos consecutivos para poner a su equipo por delante de nuevo (66-68).
El último acto fue de mucha intensidad e igualdad en el marcador, aunque ya con un Hiopos Lleida en pleno crecimiento en su juego y un Tenerife carente de respuestas tanto ofensivas como defensivas.
El equipo catalán imprimió velocidad a su juego y no falló cuando tuvo ocasión de tirar de fuera. Fueron los casos de Shurna y Batemon quienes dieron una diferencia a su equipo que ya los tinerfeños no pudieron recuperar. Los triples locales aparecieron al final, pero sin tiempo para poder darle de nuevo la vuelta al marcador.
87 – La Laguna Tenerife (28+21+22+16): Fitipaldo (5), Fernández (4), Scrubb (8), Doornekamp (6), Shermadini (18) -inicial-, Van Beck (11), Huertas (9), Abromaitis (9), Guerra (6, Alderete (-) y Giedriatis (11).
94 – Hiopos Lleida (19+20+31+24): Batemon (21), Walden (11), Ejim (12), Jiménez (3), Diagne (8) -inicial-, Paulí (9), Agada (2), Goloman (13), Sanz (4) y Shurna (11).
El Manresa derrotó al Breogán (104-99) gracias a la enorme ventaja conseguida en la primera mitad, 62-38 al descanso. Porque luego en la segunda mitad el equipo lucense estuvo muy acertado y dio el susto al ir recortando esa amplia desventaja.
Con los manresanos intentando aguantar la gran ventaja obtenida, en el Breogán irrumpió la figura de Francis Alonso para dejar su desventaja en 14 puntos (82-68, min. 30) y tener mínimas opciones de remontada en los últimos diez minutos de partido.
Y esta vez sí, con el inicio del último cuarto, llegó la reacción total de los gallegos con dos canastas consecutivas de Dragan Apic y Dominik Mavra, que pusieron a los suyos a tan sólo siete puntos de desventaja (86-79, min. 33).
siguió con las buenas sensaciones, pero de nuevo una canasta de Obasohan, que en este momento se enfiló hasta los 27 puntos, puso tierra de por medio en Manresa (91-81, min. 37). Finalmente, vencieron por cinco y se aleja de la zona de descenso.
104 – BAXI Manresa (28+34+20+22): Obasohan (32), Benitez (4), Reyes (5), Olinde (6), Akobundu (12) -cinco inicial-; Bassas (10), Ubal (15), Steinbergs (5), Brooks (1), Oriola (12), Golden (2) y Fernández (-).
99 – Río Breogán (23+15+30+31): Russell (14), Kurucs (2), Andric (3), Brankovic (13), Cook (17) -cinco inicial-; Dibba (4), Apic (6), Alonso (18), Aranitovic (6), Sakho (12), Mavra (4) y Quintela (-).
