Mientras llega el apogeo de la temporada en la Euroliga pues estamos a mitad curso de la competición, tenemos también de fondo el ruido y la división que supone la expansión de la NBA por el viejo continente. Como viene pasando los últimos años la liga estadounidense juega a mitad de enero un par de partidos oficiales en París o Londres, esta vez en la capital británica. Y allí han citado a fondos e inversores privados dispuestos a poner dinero en esa Nba Europa que debe nacer para la temporada 2027-28.
La agencia de noticias económica estadounidense Bloomberg así lo explica y detalla que los 12 equipos y franquicias fijos que quieren tener en esta nueva competición se valoran en mil millones de dólares de inicio. Entre esos doce, como es sabido, cuentan con el Real Madrid y el Barcelona, también con el Fenerbahce y el Bayern Munich, además de un equipo en Atenas y otros en París, Londres, Manchester, veremos si uno en Milán y otro más en Roma…
Bloomberg explica que la propia NBA mantendría una participación del 50% en la nueva liga, mientras que su socio en esta aventura, la Fiba, también tendría una participación junto a los propietarios de los equipos. Incluso se habla de interés inversor por parte de algunos propietarios actuales de equipos de la NBA, aunque las normativas actuales de la NBA prohíben la propiedad de más de un equipo. Pero se supone que es una prohibición para franquicias en Estados Unidos y que no les afecta fuera de su país.
Por su parte, la Euroliga también reúne esta semana en Barcelona a sus tres clubs accionistas para estudiar la situación e intentar mantener la unidad. La mayoría de los equipos firmaron ya un documento para seguir dentro de la Euroliga diez años más. La fecha tope para hacerlo es junio, pero el Madrid y el Barça no lo han firmado aún. El Asvel Villeurbanne, tampoco. Dado que no puede crecer a nivel económico, todo indica que podrían dejar la Euroliga para la próxima temporada.
Veremos qué va pasando estas próximas semanas en este asunto. De momento, Paulius Motiejunas, CEO de Euroliga, declaró a Bloomberg: «Los clubes restantes no han comunicado aún ninguna decisión, pero estamos seguros de que se comprometerán. Estos equipos querrán ser dueños del brillante futuro que le espera a la Euroliga en lugar de convertirse en la franquicia de otra persona». Es decir, se mete presión a los dos clubs españoles pero de forma ligera de momento.

