En un Palacio sin público, con más policía casi que manifestantes fuera, y sin incidentes, el partido fue de ritmo anotador y con fases entretenidas. El Maccabi defiende poco y eso le va de cine al Real Madrid, que, más motivado, con más talento y con más centímetros en la pintura, venció en cuanto quiso, en la segunda mitad, donde de nuevo ofreció mejores prestaciones que en la primera.
La primera mitad tuvo de todo, empezando por lo alto del marcador una vez más para evidenciar que el espíritu defensivo de los blancos no comparece, 48-47 al descanso. El Madrid tuvo un 17-12 al inicio pero dos triples pusieron por delante a los visitantes, que se llevaron el cuarto inicial con un 21-25. Algo mayor la ventaja en el segundo con el 26-33 y el 30-37 y Brisset estableció la máxima luego con el 33-41. Seguramente, con público en el pabellón habría habido pitos.
Pero en los cuatro minutos y medio que faltaban hasta el descanso llegó la reacción madridista. Triples de Campazzo y Feliz, poco después otro del dominicano para el 42-45, robo del propio Feliz a Hoard y tercer acierto del base desde el arco para empatar a 45. Nueva pérdida de Hoard y dos ataques macabeos más sin premio y triple a su vez de Okeke para ese +1 de los blancos en el ecuador del choque.
El buen 8 de 15 en tiros de tres era hasta mejor que el 11 de 21 regularcito en lanzamientos dobles. Justo lo contrario que su rival, bien en la pintura y en las penetraciones, pero con un escaso 4 de 14 en los intentos de tres puntos y lastrado además por las pérdidas del segundo cuarto. Tras empatar Lundberg a 53 podía pensarse en más tiempo de igualdad, pero no: el Madrid puso por fin la directa, le metió más intensidad al juego, le acompañó el acierto y se escapó con un parcial de 12-0 donde estuvo especialmente activo Hezonja.
El Maccabi quedó seriamente tocado (73-60, min. 28) y fue un 76-65 a falta del último periodo. Empezó con un 7-0 y nuevo triple de Feliz y con el 83-65 el Madrid ya sí pudo respirar tranquilo. Con el 93-78 a falta de cinco minutos el conjunto blanco se relajó en exceso y hubo unos cuantos fallos en pérdidas, tiros libres, lanzamientos bajo canasta… aunque el equipo israelí apenas recortó algo la desventaja. Finalmente un 14 de 29 en tiros de tres los de Scariolo, que tuvieron en Tavares y Hezonja a los dos más valorados.

