El Valencia Basket se las prometía felices con su ventaja de diecisiete puntos mediado el segundo cuarto. Parecía imposible ver la demolición que llegó luego pero el Real Madrid entró en erupción y abrasó de forma letal a su rival. El brillante Valencia de casi siempre estos pasados meses no compareció. Al revés, fue de plástico y la lava blanca le hizo trizas. Espectacular remontada y victoria 48 horas después de otra frente al Barcelona.
La primera mitad fue una locura. En el minuto 9 había un 6-23 porque los blancos estaban con un 0 de 8 en tiros de tres y los visitantes, en un 7 de 12. La ventaja se movió un rato más alrededor de los doce puntos pero de repente el Valencia la estiró hasta el 20-37 y se escucharon pitos en el pabellón. Lyles y Llull habían anotado al menos de tres, pero sin defender no había opción a nada.
Garuba cambió todo un día más con su energía, robos, rebotes, defensa y hasta canastas. En tres minutos, un 35-40 que asustó al conjunto taronja y lanzó a los de Scariolo. Un triple de Hezonja puso el empate a 40 y finalmente otro, a 43, al descanso, con los colegiados pitando una técnica además a Pradilla que daría un tiro libre al Madrid para comenzar la segunda mitad.
En el segundo cuarto habíamos visto un 6 de 9 en lanzamientos desde la línea de 6,75 de los blancos, un 14-6 en rebotes a su favor mientras los de Pedro Martínez se diluían de forma increíble. Llull y Thompson habían sido los mejores hasta el descanso con once puntos cada uno.
El Real Madrid fue a más y destrozó un rato más a su rival, ahora con Hezonja como puñal. Quince puntos del croata y un 65-51 en el minuto 26, o sea, un 45-14 en diez minutos y medio de parcial desde el +17 del equipo taronja mediado el segundo cuarto. El Valencia no sabía ya ni cómo atacar ni cómo defender.
La terrorífica barrida siguió un rato más, el 76-58 dejaba el choque sentenciado. El 82-62 al inicio del último periodo significó otra máxima diferencia y el intercambio final de canastas, ya con ambos equipos pensando en la doble cita en la Euroliga de esta semana (92-73, min. 37), no tuvo ya emoción. Catorce triples encestó el Madrid después de fallar los nueve primeros lanzados.

