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El Real Madrid se divierte y aplasta al Armani Milano (106-77)

Cuando un equipo está en racha y pletórico, poco puede hacer un rival inferior y que no atraviesa su mejor momento. Es lo que sucedió en el Palacio, el Real Madrid va como un avión y el Armani Milano fue un juguete en sus manos. Así que los blancos tuvieron una noche de diversión y barrieron a su oponente, que dejó claro que este año tampoco es aspirante a estar en los playoff. Seis jugadores de Scariolo estuvieron entre los diez y diecisiete puntos y Maledon se quedó en nueve, si bien fueron siete los que valoraron más de diez porque el base francés destacó en las asistencias, señal clara de que hay muchos jugadores ya enchufados y de que se pudieron repartir los minutos. Hasta Len tuvo muchos, doce, para ocho puntos y cinco rebotes.

Tras unos minutos de tanteo (16-12, min. 6) enseguida los blancos metieron la directa y su rival no pudo ni seguir el ritmo ni mostrar el nivel defensivo suficiente para plantar cara (30-20, min. 10). La ventaja fue creciendo y, con un triple de Lyles, el Madrid dejó claro que sigue en un momento dulce (41-27, min. 13). El Armani no sabía ni dónde meterse (50-33) y se llegó al descanso con un contundente 54-36 y 7 de 11 en intentos de tres puntos del conjunto madridista.

Nada cambió en la reanudación (63-42, min. 23), los de Scariolo siguieron a lo suyo y el equipo italiano empezó a pensar en el siguiente encuentro. Entre sus bajas, tocados y falta de centímetros en la pintura, o le sale todo bien, incluyendo el acierto exterior, o no está para competir por los playoff, como se lleva viendo toda la temporada (75-48, min. 29).

Siempre cabía esperar alguna relajación del Madrid o que el Armani Milano pensara en salvar la cara, pero ni eso (86-63, min. 34). El intercambio de canastas del último periodo derivó en jugar de lujo y anotar de todos los colores por parte madridista. Kramer se reivindicó con doce puntos en catorce minutos en pista tras su buen partido también contra el Valencia. Los porcentajes de tiros de dos y de tres del Madrid acabaron siendo escandalosos.

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