El Real Madrid mantiene la velocidad de crucero de las dos últimas semanas por mucho que el Mónaco se llevara finalmente una derrota decorosa cuando al descanso podía esperarse un descalabro de época del equipo monegasco. Pero en el último periodo maquillaron la amplia ventaja que tenía el conjunto blanco, que se puso a fallar tiros libres a mansalva y eso generó alguna inquietud. El triunfo fue aun así claro y además da el basketaverage a los de Scariolo, que habían caído por cinco en el Principado. Es un factor clave para deshacer los empates que se ve en una clasificación sumamente igualada pues está claro que tanto el Madrid como el Mónaco aspiran a tener factor cancha en los playoff. De momento, segundos los blancos a falta de que se complete la jornada y se disputen los partidos aplazados.
Ahora mismo hay que sufrir mucho en pista, defender duro y encima anotar más de noventa para competir a este Real Madrid. Lo acaban de vivir dos de los equipos más en forma del continente como son el Barcelona y el Valencia Basket, apabullados ambos por el físico, talento y amplia rotación del conjunto blanco. El Mónaco tiene puntos, gran juego exterior, dos interiores competentes, una vieja estrella como Mirotic… También un gran entrenador y un juego táctico y ordenado muy reconocible.
Pero no tiene centímetros ni una rotación larga y menos cuando viene de jugar un durísimo partido el martes que perdió tras una prórroga, un sobreesfuerzo que pagó aparentemente ante los blancos. Scariolo leyó perfectamente el partido que les convenía: con ritmo y cargando el juego de inicio sobre los interiores, bien buscando directamente a Tavares primero y luego a Garuba y Len, a Lyles al poste bajo para que decidiera, pick n’roll de Campazzo a sus hombres grandes… Y el Mónaco sucumbió desde el inicio (16-4, min. 5).
La ventaja fue subiendo (23-10, min. 10; 35-20, min. 14). Garuba hizo mucho daño en el inicio del segundo cuarto y, tras el 5 de 7 en tiros de tres del primero, luego en el segundo el 8 de 10 en lanzamientos de dos fue lo que distanció al conjunto monegasco. El 40-22 ya era una paliza a tres minutos del descanso y finalmente un 54-31 camino de los vestuarios. El 21-13 en rebotes para el equipo madridista y el 2 de 10 en triples de los visitantes eran datos significativos.
El partido estaba roto y se hacía difícil pensar en que tuviera emoción. El Madrid no lo permitió (64-42), llegaron tres triples visitantes pero enseguida los de Scariolo recuperaron el tono y se alcanzó el último periodo con un 71-53. De repente, un 0-11 en menos de tres minutos apretaba el marcador.
El 75-66 restando seis minutos era ya peligroso. El Madrid supo serenarse, recuperar el tono atrás y Campazzo apareció al otro lado de la cancha para la asistencia y el triple de Lyles y para meter una bandeja (84-71). Ya sí quedó asegurado el triunfo, un 85-74 restando dos minutos y eso que se estaban fallando tonta y extrañamente los tiros libres para tener una renta mayor. Fue un 6 de 15 desde la línea de personal en el último cuarto tras el 18 de 20 en los tres primeros. Sólo Lyles a falta de ocho segundos logró hacer un 2 de 2 entre los muchos suyos y de otros. Destacaron el propio Lyles y Campazzo y Maledon no jugó en la segunda mitad tras un percance en la primera.

