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El Real Madrid salvó la cara ante el Asvel en un buen último cuarto (69-80)

El Real Madrid tuvo dos caras una vez más. Pero esta vez no fue una buena en ataque y mala en defensa o una en la primera mitad y otra en la segunda. No. Esta vez fue una mala durante 32 minutos, cuando había un 63-58 en el marcador para el Asvel Villeurbanne, y otra de ahí hasta el final. Victoria mucho más clara de lo que podía pensarse visto el desarrollo del encuentro pero es que el último cuarto fue muy bueno… partiendo de la defensa, dejando sentados a los intocables Hezonja y Tavares y con Maledon y Feliz a los mandos.

El 41-36 al descanso evidencia que el Madrid había estado floj en la primera mitad. Llegó a tener un 34-26 en contra mediado el segundo cuarto y apenas redujo su desventaja en los minutos finales de la primera mitad. Tras la igualdad del primer cuarto, el Asvel tuvo pequeñas diferencias a su favor en el segundo ayudado por su mayor acierto, las pérdidas de balón de los visitantes y la poca puntería, lo mismo en la zona que en el tiro de tres. El 1 de 8 entre Okeke y Hezonja desde el arco había sido desesperante. Viendo esas dudas en el triple, una vez más los blancos toparon con un equipo oponente que prefiere colapsar la zona y evitar bandejas o tiros cómodos de Tavares o Len bajo el aro.

Minutada de trece minutos y pico para Hezonja, Campazzo y Tavares y nefasto el croata con dos puntos apenas. Entre los otros dos y Lyles habían hecho 29 de los 36 puntos de su equipo. Nada cambió de entrada en la reanudación, la ventaja subió a un 50-42 y fue entonces cuando el Madrid espabiló y jugó con algo más de intensidad. Dos triples ayudaron al Asvel a sostenerse y el segundo de ellos, tras el 58-56, dio un +5 al conjunto francés a falta del último periodo. Con 63-60 los de Scariolo tuvieron dos ataques para apretar más el marcador pero mal aprovechados. Pero atrás ya apretaban las clavijas con Garuba y Abalde al frente y Maledon y Feliz como pareja exterior.

Una buena defensa llevó al Asvel a un triple forzado que no entró y Maledon sí clavó un tiro de tres frontal para empatar. Restaban siete minutos. Apareció Lyles con seis puntos y un 65-71 a falta de cinco minutos. Tiempo muerto de Poupet pero Garuba punteó bien el lanzamiento de Watson y Lyles anotó para el +8. El equipo galo se vino abajo totalmente. Tras saborear la machada de dar la campanada casi todo el curso como colistas ante todo un Madrid de repente no veían ya aro. El parcial de 8-24 del último cuarto fue muy contundente en su contra.

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