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El mejor Real Madrid apareció por fin para apabullar al Barcelona (80-61)

Era la primera etapa alpina de un duro ‘tour’ que aguarda al Real Madrid en las próximas semanas, obligados los blancos a ganar y sonar convincentes ante los duros rivales que le aguardan. Pues bien, la nota no pudo ser mejor frente al Barcelona, barrido de forma llamativa. El día en que hacía falta la mejor actitud y que apareciera el esfuerzo defensivo, el Madrid lo consiguió. Sacó así de la pista en la segunda parte a su eterno rival, que penó por el Palacio los cuarenta minutos sin encontrar nunca la solidez que ha tenido desde que se despidió a Joan Peñarroya. Triunfo madridista y basketaverage particular ganado al conjunto blaugrana, algo que puede ser clave en una clasificación tan igualada.

La primera mitad fue muy distinta al clásico de hace un par de semanas en la ACB, donde ambos equipos llegaron a cien puntos. Esta vez el Barça empezó de pena (10-2, min. 7) y lo fue arrastrando ya siempre. Dos triples de Shengelia pusieron el 12-11 pero fue un espejismo pues el primer cuarto acabó con un 21-14 en el marcador y con un 32-8 en valoración muy significativo. No es que el Barcelona no metiera sino que atacaba mal y con tiros muy forzados, con Punter especialmente nefasto en sus decisiones, ahogado en varias ocasiones por distintos defensores.

Los de Scariolo siguieron muy serios y dominando la pintura y, especialmente, el rebote a través de unos imparables Okeke y Tavares. El alero y Lyles fueron decisivos a su vez en ataque y la ventaja blanca subió a un 32-21. De repente un parcial de 0-8 parecía indicar que por fin despertaba el Barça sólido que se había visto los dos últimos meses. Pero de nuevo fue un amago de tres minutos y un 43-31 al descanso. En valoración, un 59-25. Punter estaba en tres puntos y de tiros libres, todo su equipo en un 2 de 9 en lanzamientos de tres puntos, un 19-11 en rebotes para el Madrid, Vesely, Norris y Parra no llevaban ni un mísero punto…

Cabía esperar una mejor versión del conjunto azulgrana en la reanudación y así fue. En cuatro minutos, un 45-40 parecía cambiar la dinámica. Pero de nuevo nada. Tiempo muerto de Scariolo y sus jugadores recuperaron su mejor tono para un 10-0 en menos de tres minutos que les daba ya una diferencia muy apreciable. El partido se acabó aquí, mitad porque el Madrid continuó dominando desde su defensa y atacando con paciencia y mitad porque su rival continuó incluso empeorando su mala imagen (63-47, min. 30).

La contundente victoria madridista nunca peligró y ya se trataba de ver si unos buscaban evitar que el tortazo fuera de los que dejan la cara roja y si los locales querían seguir concentrados hasta el final para que el golpe fuera más sonoro aún (73-55, min. 35). Es lo que pasó pues el Barça no tuvo ni siquiera arrestos para maquillar la derrota (80-57, min. 39). Aunque la valoración no siempre sea una estadística que recoja todo en ocasiones sí es muy significativa y el 106-45 para los blancos deja claro que el Barcelona fracasó en esos aspectos intangibles que dan puntos. Si el Madrid llega a tener algo más de acierto en el triple, la paliza hubiera sido aún mayor porque su rival estuvo mal hasta en los tiros libres.

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