El Olympiacos y el Barcelona protagonizaron un partido lleno de parciales, con un cuarto final que cayó del lado griego por aplastamiento y que significó una clara derrota azulgrana. Y fue un poco menos dolorosa por una canasta de Vesely sobre la bocina que suponía perder por 12 cuando habían ganado por 13 en el Palau en la primera vuelta. Es decir, los de Xavi Pascual salvaron el basketaverage particular frente al Olympiacos de milagro. Quién iba a pensar en tan catastrófico final de partido cuando habían remontado 17 puntos y estaban cinco arriba en el minuto 31.
El pésimo inicio de partido condicionó todo. El 13-2 ya fue malo, la ventaja griega subió al 20-7, al 27-10… Y con muchos robos en primera línea de pase o en media pista que significaban mates, bandejas, canastas fáciles. Vezenkov, Ward o McKissic jugaban a placer. Hubo un pequeño acercamiento del Barça con mucho trabajo (36-26) en un segundo cuarto donde fueron un equipo más reconocible, aunque enseguida volvió el +16 para el conjunto griego. Otro pequeño parcial visitante sirvió para un 46-37 al descanso que daba esperanzas a los azulgranas. Eso sí, con once pérdidas era imposible competir mejor.
En la reanudación, tras una pérdida de Ward y triple de Punter el 46-42 significaba meterse del todo en el partido. Fue Vesely el que empató finalmente a 46 en el minuto 23 y el Olympiacos estaba en pleno naufragio. Era el segundo momento clave del encuentro y el Barcelona no supo sostenerse. Encajó de inmediato un 8-0 pero no tuvo consecuencias graves porque los de Xavi Pascual reaccionaron de nuevo y entraron con un 61-63 al último periodo. Sólo dos pérdidas en el tercero… para luego siete en el último.
Con un 2+1 de Clyburn, que había reaparecido tras dos meses de lesión y dado un rendimiento excelente, y un 61-66 se podía ser optimista. Pero fue lo contrario. Un parcial de 13-2 hundía al Barça. Llegaron a estar más de cinco minutos sin anotar y el 79-69 en el minuto 38 explicaba que la victoria sería seguro del Olympiacos. Tocaba pensar en salvar el basketaverage y con un terriba 1 de 6 en tiros libres hasta eso se escapaba. Aún más cuando Dorsey clavó un triplazo bien punteado en el último segundo que daba un +14 a los de Bartzokas. Pero restaban siete décimas. Tiempo muerto blaugrana, la jugada marcada liberó a Vesely a cuatro metros del aro y su lanzamiento lateral entró para salvar al menos este factor, que tiene pinta de valioso dada la igualdad entre los mejor clasificados.

