Lunes, 25 marzo 2013 (12:12)
La pelea por no bajar atropella a un Cajasol en mala dinámica y el Valladolid no puede descuidarse

La pelea por no bajar atropella a un Cajasol en mala dinámica y el Valladolid no puede descuidarse

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Faltan ocho jornadas para el final de la fase regular y la pugna por no descender está más abierta que nunca. Hace pocas semanas parecía que 10-11 triunfos daban la tranquilidad, el Cajasol tenía 9 y respiraba tranquilo. Pero el Lagun Aro sumó tres victorias seguidas y se plantó en 7 por 8 que tiene el Fuenlabrada, y ahora el horizonte de las 12 parece obligado. Es la cifra de la salvación la mayoría de los años y este curso tiene pinta de que también habrá que alcanzarla para no perder la categoría.

Si se mira las últimas cinco jornadas, el Lagun Aro ha ganado tres de los últimos cinco choques y el Fuenlabrada, dos. Tres venció también el CB Canarias y parece ya con el de ayer medio salvado al totalizar 11 victorias.

La línea del Cajasol no puede ser más negativa, con tres derrotas seguidas y seis en las últimas ocho jornadas hasta ponerse en una situación preocupante. También el Valladolid debe seguir trabajando para no bajar pues lleva 10 victorias aunque sólo 3 en las últimas nueve jornadas. El Manresa acumulaba seis derrotas y volvió a ganar esta semana, pero su situación parece ya desesperada porque sólo tiene 5.

Ojo a las próximas semanas ya que hay un Lagun Aro-CB Canarias, porque el Cajasol visita al Real Madrid este domingo y a los donostiarras dentro de tres semanas. El Fuenlabrada sólo tiene un partido en casa en las próximas cuatro jornadas y es ante el Manresa. Pero quizá cuando vaya a Murcia dentro de un mes el UCAM no se juegue nada y esté algo relajado… o en tensión si no gana antes y se queda en las 11 victorias actuales.

1 Comentario
  1. Sam Manta dice:
    El Cajasol que se ande con cuidado. A diferencia de otros años en los que empezó mal, y a partir de fichajes y trabajo remontó fácilmente, este año se han autoengañado con alguna victoria (Málaga), pero la realidad es que su juego es débil, irregular y anárquico. Con jugadores sin compromiso y poco acostumbrados a sufrir.

    La verdad es que las decisiones deportivas son de nota.