Sábado, 15 junio 2013 (19:00)
Entrevista a Katsikaris: “Me gustaría dirigir un club de Euroliga”; “Cuando firmé con Rusia no lo hice para irme de Bilbao”

Entrevista a Katsikaris: “Me gustaría dirigir un club de Euroliga”; “Cuando firmé con Rusia no lo hice para irme de Bilbao”

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La normativa en la ACB que impide a un entrenador de un club dirgir también a una selección hace que Fotis Katsikaris no vaya a seguir en España. El entrenador griego fue valorado por el Baskonia y el Unicaja, pero estar dos meses y medio fuera en verano en plena reconstrucción de ambas plantillas y esa norma le dejaron sin opciones. Ahora está en el mercado y valorando ofertas, ninguna muy concreta aunque no esconde que “me gustaría dirigir un club que juegue la Euroliga”.

El caso es que Katsikaris deja el Bilbao Basket tras una gran etapa de tres años y medio de buenos resultados y consolidación del club en una ciudad difícil y muy futbolera. La selección rusa que va a dirigir los próximos cuatro veranos es su más inmediato reto y eso hace que algún club ruso pueda ser también su próximo banquillo. El preparador heleno ha valorado habla de todo ello en esta entrevista en nuestra web.

Si echa la vista hacia atrás, cómo valora su paso por el Bilbao, al que cogió en una situación de crisis y ayudó a que jugara dos finales, la Copa, playoffs…

Muy positivamente. Pienso que han sido unos años de crecimiento, de ir año a año haciendo cosas con un club que tenía un aire familiar y fuimos a dando pasos para la explosión de club. Además, afrontamos el cambio a un pabellón de 10.000 personas, uno de los más bonitos de Europa. Ganamos el primer partido de playoff en Valencia y les eliminamos y nació el ‘efecto Miribilla’, el equipo se crecía ante su público.

La relación con la gente aumentó y la masa social se hizo más grande. Todo el mundo sabe que en esta ciudad el Athletic lo es todo y no era fácil hacerse un espacio, pero ahora todo el mundo conoce al equipo, se ven niños por la calle con la camiseta negra del equipo… El baloncesto ha crecido mucho en la ciudad y la provincia.

Además, a la gente le ha gustado el espíritu del equipo, ser siempre un grupo luchador, que no baja los brazos, es algo que el aficionado ha valorado sin importar si sabe o no de baloncesto. Yo lo he vivido con todo mi corazón y me ha parecido que han pasado estos años muy rápido. Eso significa que lo hemos vivido intensamente y que lo hemos hecho bien.

El día que firmó con la federación de Rusia, allá por diciembre, ¿empezó a notar que se podía acabar este ciclo en Bilbao? Y no lo digo sólo por la normativa ACB.

Sucedían varias cosas. Yo tenía una cláusula en mi contrato por la que podría entrenar una selección en verano si a mí me interesaba. Por mi gran relación con la gente del club no era una cuestión de cláusula sino de confianza. Lo hablé varias veces con ellos y no se me pasaba por la cabeza dejar Bilbao. Me parecía un proyecto interesante, que aún podía crecer, yo estaba muy implicado… son cosas que a un entrenador le llenan mucho y le motivan.

Hablamos sobre cómo resolver el tema y la normativa. Lo he hablado también con otros entrenadores y muchos pensamos que hay que cambiar parte de la norma. Yo entiendo que un técnico que está en la ACB en un club no dirija a una selección en España, pero creo que se debería permitir entrenar fuera. Yo tenía permiso de mi club para firmar en Rusia y no pensaba en irme ni era un paso que di para irme.

¿Cómo se acuerda entonces que deje el banquillo bilbaíno?

Llegando el tramo final de la temporada, cuando salieron hacia fuera los problemas económicos del club y la necesidad de que el propio club evaluara su situación, cómo seguir, cómo se va a adecuar a la nueva realidad económica, analizamos todo. También cómo podía encajar yo ahí.

Además, había la posibilidad de entrar el club y yo en una serie de conflictos donde no queríamos estar por la normativa de clubs y selecciones y cómo sortearla y otras cosas y consideramos que era mejor que no siguiera.

Conoces seguramente mejor que nadie a Rafa Pueyo, que era tu ayudante y ha sido nombrado como nuevo entrenador del Bilbao. ¿Queda el club en buenas manos para esta nueva etapa de reducción de presupuesto y dificultad para estar quizá luchando por los primeros puestos?

Creo que el club queda en buenas manos. Es la segunda vez que me sucede que el que ha sido mi ayudante se quede de primer entrenador, ya me pasó cuando entrené en San Petersburgo. Para mí es una satisfacción. A mí también me pasó. Era un entrenador joven que tenía la suerte de trabajar al lado de Ivkovic y Sakota y un día me nombraron primer entrenador.

Cada uno tiene su filosofía, su carácter, su personalidad para entrenar. Rafa va a poner sus cosas para hacer un equipo nuevo y tiene el bagaje y conocimiento para lograrlo.  Tiene un gran conocimiento de jugadores y del propio juego y estoy convencido de que lo va a hacer bien.

Has mencionado los problemas económicos padecidos este curso. ¿Tiene el club bases sólidas o quizá si con la bajada de presupuesto el equipo ya no lucha por los primeros puestos se pueda perder lo conseguido y a parte de la masa social?

Bueno, va a haber un cambio en ciertas cosas, es evidente, no digo que vaya a ser radical, pero todos tienen que adaptarse y aceptar la nueva situación. Lo más importante es que la afición siga con su equipo, eso es lo mejor que tiene el club. La situación es difícil pero lo más importante es que el club se haya salvado y no hundido por la crisis. Puede ser un año o dos de transición, pero saldrán adelante. Hay crisis en más clubs y en más países. Estoy seguro de que harán un equipo competitivo, sé que van a rejuvenecer el equipo y con algunos chicos jóvenes que crezcan con el entrenador y con el equipo y al final hace falta un poco de suerte y que acierten con los fichajes.

Hablemos de Rusia, su selección. Como entrenador, supongo que es para ti un reto porque tienes seis semanas para darle un estilo y no tiene nada que ver con un club, donde hay ocho meses para modelar al equipo.

Absolutamente, es un reto. Tienes razón, es un desafío como entrenador coger por primera vez a un grupo que no te conoce y que llegan de equipos distintos y hacerles jugar bien en cinco semanas. Tenemos que lograr hacer un equipo en poco tiempo y desde el primer día queremos dejar muy claro qué esperamos de cada uno. Estamos hablando además de una selección con la que hay una gran exigencia. Con David Blatt han hecho un gran trabajo estos pasados años y debemos estar a la altura. Tenemos tres bajas de mucho nivel, Kaun, Kirilenko y Krhyapa, y tenemos que asumirlo.

Casi todas las principales selecciones, empezando por España, van a tener varias bajas de nivel. Así que será como siempre un Eurobasket abierto y con seis-siete países aspirando a medalla.

El Europeo siempre es el torneo más complicado, más que un Mundial, porque con el nuevo formato hay más selecciones y partidos. Son muchos días jugando casi sin descansar. A las selecciones de siempre hay que unir otras que han mejorado mucho. Por ejemplo, Montenegro, que si lleva a todos sus pívots pues igual estamos hablando de la mejor batería interior.

Nosotros estamos en un grupo muy difícil porque estamos con Grecia, Italia, Turquía, Finlandia y Suecia y pasan tres. Lo normal es que entre rusos, turcos, griegos e italianos uno quede fuera porque Finlandia y Suecia parecen más débiles. Así que tenemos que estar listos desde el primer día.

Aparte del Europeo, tendrás que estar estas próximas semanas atento a tu futuro. Tu nombre suena para varios clubs, sobre todo en conjuntos rusos. Me imagino que te gustaría ir a un club del máximo nivel y que jugara la Euroliga.

Es pronto, la verdad es que por ahora sólo ha habido algunas conversaciones, nada concreto. Es verdad que me gustaría entrenar a un equipo de Euroliga que aspire a títulos, a ser competitivos. Es lo que busca cada entrenador (se ríe), pero el mercado es como es y no puedes elegir dónde ir porque hay muchos grandes equipos ya con entrenador. He trabajado en Rusia, Grecia y España, así que me considero un entrenador europeo, que puede entrenar en cualquier país.

Dos últimas cosas. Esta semana concluía la liga griega y lo hacía con graves incidentes nuevamente en un Olympiacos-Panathinaikos, algo que te tenía indignado mientras lo veías desde aquí por televisión. ¿Es un tema sin solución? ¿No deberían ser los propios jugadores los que se mojaran más para acabar con esto?

Sí, la hay, ser valientes y aplicar la ley. Tenemos unas normas en Grecia y es cuestión de ser valientes y tomar decisiones para proteger el deporte. ¿Quién más puede hacer ahora mismo más por dar alegrías al país que el deporte? Mi país vive una situación terrible, muy difícil, la gente está desesperada, ha perdido la sonrisa. Éramos una sociedad con mucho orgullo, la gente ya no va con la cabeza alta, no sabemos si tenemos futuro… El deporte puede ayudar un poco dando alegrías, especialmente el baloncesto, que ha dado muchas estos años a nivel del clubs y de selección.

Los jugadores pueden ayudar, pero hasta cierto punto. Hay unos dirigentes que tienen una responsabilidad y los propios clubs también deben actuar. Y no debemos olvidar que es una minoría en algunas aficiones de clubs y están manchando la imagen de los aficionados en general y del país.

Por último. Hay cosas internas del propio baloncesto de normas y de cambios de las que he escuchado quejarse a algunos entrenadores. Pero luego se toman decisiones en un despacho sin consultar a vosotros, los entrenadores. Cambios técnicos, de reglas, de alejar la línea de tres puntos sin agrandar la pista, se hacen faltas antideportivas de forma alevosa para parar un contraataque, hacer más largo el To 16 de la Euroliga dejando a los equipos y jugadores sin descanso entre semana… ¿Cómo ves estas cosas?

Por supuesto que pienso que deberían contar con nosotros para hacer estos cambios. Yo siempre digo que somos el único deporte que tiene unas reglas distintas según dónde se juegue. En la NBA tiene unas normas, en la liga universitaria, otras, en competiciones FIBA, otras, en Euroliga hay un criterio arbitral y en la ACB, otro distinto… Son cosas que confunden al aficionado y también a nosotros que lo vemos desde dentro.

Creo que se podría hacer una reunión con entrenadores distintos, veteranos y jóvenes, para dar nuestra opinión y estudiar cambios porque somos nosotros los que luego las aplicamos. Por ejemplo, es evidente la mejora física que se ha visto en Europa los últimos años y los campos se quedan pequeños. Miremos la estadísticas de cuántas veces se pierde un balón porque un jugador pisa la raya de la banda en las esquinas desde que se cambió la línea de tres puntos.

En la defensa, los entrenadores damos mucha importancia al físico, a los contactos y a la búsqueda del espacio en ataque negándolo en la defensa. Es curioso que la gente que toma decisiones habla de favorecer el espectáculo y el ataque pero cómo hacerlo si los jugadores son más grandes y fuertes y la pista igual de pequeñas que hace 20 ó 40 años. No hay espacio casi para moverse, no puedes ayudar al ataque de esa forma.

Esa norma que tiene la NBA de la defensa ilegal para las ayudas antes de que un jugador reciba el balón sí influye en los ataques porque no se puede flotar a tu defensor y entonces sí hay más espacios para moverse y por eso vemos más uno contra uno y mates. Además, en Europa si te meten 90 puntos ya todo el mundo te dice que no defiendes y entonces tenemos el chip de que hay que defender, hay que hacer partidos tácticos y de marcador bajo…

3 Comentarios
  1. bo dice:
    me parece muy buen entrenador
  2. Kopicki dice:
    Suerte Fotis.Estoy seguro que te veremos de nuevo por Bilbo.
  3. Thor dice:
    Un gran tipo, además de un magnífico entrenador, lo hara bien donde vaya.